A romper con el consenso moderado en el movimiento estudiantil

A romper con el consenso moderado en el movimiento estudiantil

 o nuestra ofensiva terminará en un apoyo a la reforma del gobierno

Hace unas semanas el movimiento estudiantil ha iniciado una ofensiva contra el gobierno, esto debido a la ausencia de anuncios sobre la reforma educacional en el discurso presidencial del 21 de mayo y porque nuestras propuestas sobre la misma no han sido aún incluidas. Se han producido tomas tanto de establecimientos secundarios como de universitarios y la Confech hace un llamado a paro indefinido desde los primeros días de junio, al cual nuestra universidad prácticamente en su totalidad ha hecho eco.

Sin embargo, la “ofensiva” se ha reducido hasta ahora solo a las formas de movilización en los espacios de base, toda la radicalidad en la discusión se reduce a si estamos en paro indefinido o en toma, como si estas medidas por sí mismas generaran algún tipo de presión al gobierno. Si nos detenemos en el objetivo de la Confech para estas movilizaciones, se trata de conseguir reuniones pre legislativas con el Mineduc en donde podamos plantear una vez más nuestros puntos de crítica y nuestras demandas. La tesis de la Confech es que en la medida que el proyecto de ley de la reforma educacional entre al parlamento, la posibilidad de incidir se reduce dramáticamente, por este motivo se juegan sus cartas a este período de incertidumbre en donde el Mineduc aún no entrega el proyecto de ley.

Pero si analizamos nuestras demandas, el por qué estamos peleando, nos daremos cuenta que en el último documento de la Confech, los “Elementos centrales para una nueva educación superior”, más de un tercio de los puntos ya están incluidos en la reforma y el resto de los puntos ninguno apunta realmente a eliminar el mercado de la educación. Se pide fin al lucro, cuando eso es imposible mientras exista el privado en la educación, se pide una disminución de la matrícula de las instituciones privadas que no cumplan con el marco regulatorio, es decir que todas las privadas que se acrediten por más de cuatro años podrán seguir aumentando las matrículas, las únicas demandas que no son moderadas son la gratuidad universal, la eliminación de las deudas y créditos, pero bien sabemos que puede existir una educación mercantil pero gratuita, donde los empresarios de la educación sigan acumulando a costa del presupuesto estatal.

Si estas son las demandas de nuestra ofensiva, podemos concluir que el movimiento estudiantil no está rechazando esta reforma que viene a perfeccionar la mercantilización de nuestra educación, porque le entrega más dinero estatal a los bolsillos de los empresarios de la educación, sino que se plantea correr los puntos y las comas de la reforma, se plantea nada más que introducir un par de puntos a la reforma del gobierno, lo que en suma terminará fortaleciéndola, legitimándola como la adecuada respuesta a los anhelos del movimiento estudiantil, que no es otra cosa que fortalecer a la Nueva Mayoría.

No podemos aceptar que el movimiento estudiantil sea una base de apoyo para la Nueva Mayoría y consciente o inconscientemente termine fortaleciendo la mercantilización de nuestra educación con esta reforma. Por esto nuestra propuesta es que esta ofensiva debe radicalizar sus formas de lucha pero por sobre todo radicalizar sus demandas, su contenido. La única forma de resolver la desigualdad, la precariedad, mala calidad de la educación del pueblo y que el conocimiento de la universidad se ponga al servicio de sus necesidades, es eliminando el mercado y al interés privado de la educación. Los jóvenes del pueblo que hoy estudian en instituciones privadas precarizadas, que son la mayoría, tienen el derecho de estudiar de manera gratuita y sobre todo con calidad en una institución estatal, la cual no los use para enriquecerse, toda gradualidad en los cambios educativos es una bofetada hacia toda esta masa de compañeros, compañeras y sus familias.

PARA ELIMINAR AL MERCADO Y AL INTERÉS PRIVADO, NUESTRAS DEMANDAS DEBEN SER:

 

  • Estatización de las instituciones de educación privada. Para acabar de raíz con los empresarios de la educación.
  • Planificación nacional de la oferta de carreras en función de las necesidades sociales. Planificación nacional y control estatal de la oferta de carreras en todo el sistema y, como primer paso, en función de resolver les necesidades insatisfechas del pueblo en este sistema capitalista, salud, vivienda, educación y trabajo digno.
  • Gratuidad Universal y 100% de financiamiento a las instituciones del estado. La gratuidad y el financiamiento completo de las instituciones es una necesidad y también una condición digna de estudio, es la base para desarrollar la calidad en la educación y el conocimiento.
  • Aseguramiento estatal de condiciones dignas de estudios en todas las instituciones de ESUP. Financiamiento y planes nacionales de infraestructura y equipamiento según la disciplina, posteriormente, control y regulación estatal de la mantención de estas condiciones y de condiciones académicas como la gestión y planta académica adecuada.

En síntesis, ante este escenario tenemos dos posiciones contrarias para la ofensiva estudiantil:

Análisis de la fuerza: El movimiento estudiantil no ha tenido hasta ahora la fuerza para imponer sus términos y demandas al gobierno.
Caracterización de la reforma: La gratuidad y la reforma son un avance que hay que defender de la derecha. La reforma sigue en disputa y todavía podemos obtener más avances en ella. La gratuidad del gobierno es insuficiente y la reforma viene a perfeccionar la mercantilización de la educación .
Posición ante la reforma y demandas: Hay que moderar nuestras demandas para poder incidir en la reforma y ganarlas. Hay que radicalizar nuestras demandas, rechazar y romper con la reforma.
Objetivo de la movilización estudiantil: La movilización estudiantil servirá para presionar por tener reuniones pre legislativas con el Mineduc y que se envíe al parlamento un proyecto de ley con nuestros puntos. Que para las fuerzas que conducen el movimiento, la demanda estratégica es la ampliación de la matrícula pública de manera gradual en los próximos años. La movilización estudiantil debe ser principalmente protesta callejera que genere una presión e ingobernabilidad tal en el país que cambie el escenario político, deslegitime al gobierno y su reforma, y los términos del debate dejen de ser la gradualidad y las reformas en la medida de los recursos, sino que pase a ser la eliminación del mercado, del interés privado en la educación, la estatización, gratuidad universal y el 100% financiamiento a las instituciones del estado.

Esta es la disyuntiva del movimiento estudiantil ante la reforma del gobierno, o nos sumamos como base de apoyo a la reforma del gobierno con la tesis de la incidencia, por más que nuestra ofensiva la pintemos de radicalizada, o  por el contrario, radicalizamos en serio nuestro contenido, demandas y formas de lucha e imponemos un cambio de escenario y de los términos del debate, donde la fuerza del movimiento estudiantil ya no podrá ser ignorada por el gobierno como hasta ahora y tendrá que capitular y hacer concesiones reales si quiere seguir en pie. Esta es la única vía para avanzar hacia una nueva educación, donde ya no exista el mercado ni el privado y el conocimiento y los profesionales se pongan al servicio del pueblo.

Por una nueva educación:
¡A ROMPER EL CONSENSO MODERADO Y RADICALIZAR AL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL!

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